Madrid prepara su nueva feria y promete ser el caos con ruedas y luces de neón. Habrá atracciones para sentir que tu vida está en peligro, churros con toppings imposibles y un toro mecánico que te juzga mientras te derriba. Música a todo volumen, realidad aumentada que te hace esquivar dragones mientras la gente real te pisa los pies, y un photocall que convertirá tu cara en meme sin avisarte. En pocas palabras: diversión garantizada… o trauma emocional leve, porque en Madrid nunca hacemos nada a medias.