Colócala de forma natural como si siempre hubiera estado ahí. Mantén exactamente los mismos rasgos faciales, tono de piel y expresión de la persona. Asegúrate de que la iluminación, el ambiente, los colores y la profundidad de campo coincidan al 100% con la foto original. El resultado debe verse completamente fotográfico, natural y realista, como si la foto hubiera sido tomada el mismo día y en el mismo lugar, sin que parezca un montaje."